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ANDRÉS GARRIDO


Pedro Iturralde durante su concierto en San Javier (foto: Goio Villanueva)
Pedro Iturralde durante su concierto en San Javier (foto: Goio Villanueva)
 

XVI FESTIVAL DE JAZZ DE SAN JAVIER

San Javier rinde tributo a Pedro Iturralde

El saxofonista navarro recibió el Premio del Festival, y también hubo espacio para la música celta de Judith Mateo

La violinista Judith Mateo (foto: Goio Villanueva)
La violinista Judith Mateo (foto: Goio Villanueva)
 

Aún con la digestión sin terminar de realizar por el conciertazo que nos dejaron los profesores de la Jazz At Lincoln Center Orchestra, con Wynton Marsalis al frente de ellos, los aficionados hemos llegado al auditorio del Parque Almansa de San Javier dispuestos a disfrutar una noche más de esta música y a participar activamente del tributo que su festival de jazz le iba a rendir al saxofonista navarro Pedro Iturralde; el gran artífice del denominado flamenco-jazz y gran difusor de este género en nuestro país, que ha sido escasamente reconocido como tal. Por ello, un numeroso grupo de aficionados nos hemos alegrado mucho cuando Jazz San Javier decidió tener ese reconocimiento para con el músico español. La segunda parte de esta noche de contrastes y emociones contenidas tuvo como protagonista a una violinista también española, Judith Mateo, que nos metió en su fiesta céltica y de fusiones musicales. 

Pedro Iturralde ha sido el gran comunicador de la música de jazz en España, junto con otros compañeros de batallas como el recordado Tete Montoliu. Iturralde es un músico que se lanza a la aventura desde muy joven, ya que con apenas 18 años realizó su primera gira al extranjero. A su regreso decidió finalizar sus estudios de saxofón en el Conservatorio Superior de Madrid, allá por 1964. Desde entonces, no ha cesado de componer, viajar y estudiar para ampliar sus conocimientos sobre el jazz, y de ser uno de los grandes defensores y difusores de esta música en España. Su concierto en San Javier, cinco años después de su primera visita, se inició con una vieja partitura que hacía mención a eso: “Viejos Amigos” (“Old Friends”). 

El cuarteto de Pedro Iturralde, con quienes compartió su Premio del Festival (foto: Goio Villanueva)
El cuarteto de Pedro Iturralde, con quienes compartió su Premio del Festival (foto: Goio Villanueva)

Después, atacó “Scream” para dar más consistencia a su actuación. El público estaba rendido a Iturralde desde el primer segundo. Es un músico querido en San Javier, donde no se ha olvidado que su anterior concierto fue toda una lección magistral, como lo ha sido el de ahora. Pedro Iturralde tiene esa facilidad didáctica, como demostró explicando los detalles y diversos movimientos de su “Suite Helénica”, de la que concretó cómo se utilizan los instrumentos para describir paisajes y situaciones. Una delicia que el auditorio en pleno agradeció sobremanera. 

Desde el año 1964, en que creó su primer cuarteto, los músicos que le vienen acompañando de manera habitual en los últimos tiempos son el pianista Mariano Díaz y el baterista Carlos Carli. El contrabajista es el que más cambia. En su anterior visita fue Miguel Ángel Chastang y en esta ocasión lo ha hecho Richie Ferrer. Con estos músicos, Pedro Iturralde fue desgranando su concierto en esta edición de Jazz San Javier, que continuó con “Toy” fusionándolo con el “Recuerdo a Turina” (y algún que otro autor de nuestra Piel de Toro, según explicó antes) recordando, dijo el saxofonista, aquellas fusiones que comenzó a llevar a cabo hacia finales de los años 60 del pasado siglo. Fusiones que no fueron flamenco-jazz, matizó, sino jazz con cancionero popular andaluz, aunque aparecieran algunos de los palos del flamenco. Bueno, insisto en ello, toda una lección magistral de un músico que es la Historia Viva de la Música de Jazz en España. Y una anécdota: el día antes había acudido a ver a la Lincoln Jazz Orchestra y habló con Wynton Marsalis. Dos grandes del jazz

Dos grandes que hacen grande Jazz San Javier. Pedro Iturralde y Wynton Marsalis, tras el concierto de la Lincoln (foto: Goio Villanueva)
Dos grandes que hacen grande Jazz San Javier. Pedro Iturralde y Wynton Marsalis, tras el concierto de la Lincoln (foto: Goio Villanueva)

Una vez finalizado su concierto, el alcalde de San Javier, Juan Martínez, y el director del festival, Alberto Nieto, hicieron entrega del Premio Anual que reconoce Toda Una Vida, así como otro galardón del municipio ribereño que Iturralde agradeció un tanto emocionado. Como agradecimiento, el saxofonista regaló la versión completa de “Las hojas muertas”, con la que atendió también a diversas peticiones que llegaban desde el auditorio.  

Iturralde interpretando con el clarinete una parte de su Suite Helénica (foto: Goio Villanueva)
Iturralde interpretando con el clarinete una parte de su Suite Helénica (foto: Goio Villanueva)

La segunda parte de esta noche de sábado en Jazz San Javier tuvo otros tintes absolutamente opuestos a la didáctica de Iturralde, con una violinista que le gusta la música celta, el rock y, por qué no, el jazz. Se llama Judith Mateo, es española y ha abierto hueco en la escena de nuestro país con sus fusiones. Su propia vestimenta atiende a lo que indicó tras dejar sonar “Tir nan og”: “Queremos que os divirtáis con nuestra música, sí o sí”. Bueno, no era éste el auditorio más apropiado para esos primeros sones, pero este público de San Javier es muy abierto y se arriesga a poder hacer lo que Judith indicaba. Por ello, temas como “Lark in the morning” o “Paddys return” abonaron las gradas del Parque Almansa y ese abono comenzó a dar sus frutos. 

Judith Mateo indicó que irían apareciendo diversas sorpresas que desvelaría en cada momento. Y una de ellas fue la atmósfera que sus músicos y la violinista crearon con “Mientras el cielo no se caiga”, en la que se dejaba aparecer para la primera fila movimientos de fusión que el público recibió de muy buena gana. Luego sonaron “Para Lucía” o “The rising sun” (“La casa del sol naciente”), que iba intercambiando con el popular inglés “Greensleeves”, en los que Mateo puso empeño en no desentonar en el ambiente de este festival. Cada solo de guitarra o teclados, o del mismo bajista o baterista, era secundado por el auditorio con aplausos, silbidos para alegrar e introducirse en la fiesta de Judith. ¿La han visto en alguna ocasión en directo? Es un no parar, provocando que el personal no se quede quieto

La banda de Judith Mateo (foto: Goio Villanueva)
La banda de Judith Mateo (foto: Goio Villanueva)

La fiesta continuaba desarrollándose tal y como la violinista española tenía previsto, a la que el público respondía de una manera inequívocamente positiva. Así llegó “Haz lo que te dé la gana”, con la que el personal terminó por animarse. Y sin dar tiempo para un respiro, Judith Mateo presentó una pieza de aires gallegos: “Pontesampaio”, que forma parte del primer disco del pianista Gabriel Peso (a quien elogió por ese disco de jazz), la última adquisición para la banda que acompaña a esta violinista. Una formación que estuvo conformada, con algunos cambios en relación a la anunciada, por Fernando Ponce de León, en flauta y gaita; David Pedregosa, guitarra; Ricardo Esteban, bajo eléctrico; y el baterista Marcos Parra. Músicos de muy alta calidad, con los que Judith Mateo desarrolla todo su potencial creativo y de qué manera. 

Tan es así, que en “Esos sueños” introdujo un trocito de rap. Es una violinista que mezcla todo aquello que tenga posibilidad de sonar con uniformidad y coherencia. Con sentido musical y siempre, siempre, muy alegre y festivo. Probablemente esa sea la clave de su éxito. Una resultante que al auditorio no desagradó; todo lo contrario. Otra adquisición es el percusionista Joselín Vargas (que lo ha sido de Ketama), autor de la pieza “Cómo creía en ti”.  

El pianista Gabriel Peso y David Pedregosa en la guitarra (foto: Goio Villanueva)
El pianista Gabriel Peso y David Pedregosa en la guitarra (foto: Goio Villanueva)

Tal y como indicábamos, Judith Mateo se atreve con todo. Para demostrarlo una vez más, las magníficas versiones de viejos y conocidos temas de Kansas, “Dust in the wind”, o el de la banda de Charlie Daniels, “Devil in the house”. A continuación, un solo de cajón flamenco a cargo de Joselín Vargas, para regresar el grupo y realizar una estupenda versión de otro tema popular que en España recordamos con The Dubliners: “Irish washerwoman”. Cuando sonó la última nota, el auditorio explotó en una gran ovación, como muestra de su aceptación hacia esta formación que lidera la violinista de raíces asturianas Judith Mateo. 

Luego, “De fiestas” para continuar con la alegría del fin de semana en el escenario del auditorio Parque Almansa. Con esta fiesta se llegó al término de un concierto que, lejos de haber defraudado a un público adicto al jazz y sus derivados, se quedó a disfrutar de la música y la alegría que emana este sensacional grupo que lidera la violinista española Judith Mateo, que finalizó con un bis titulado “Drowsy paddy”. Puesto en pié el auditorio, les premió con un largo aplauso pidiendo “Tócate otra”, con la melodía de “Guantanamera”.  

El percusionista Joselín Vargas (foto: Goio Villanueva)
El percusionista Joselín Vargas (foto: Goio Villanueva)

Judith regresó al escenario con su grupo y pidió que todo el público se bajara al foso para bailar. Y ya se sabe que a este público no se le puede animar, porque no lo necesita. Así es que el foso se convirtió en un mar de cuerpos danzando a los sones del violín de Judith Mateo y sus músicos. La fiesta, finalmente, acabó muy bien y resultó más que divertida. 

En resumen, noche de homenaje al gran músico navarro Pedro Iturralde como gran introductor del jazz en España. Y fiesta sorpresa para el auditorio del Parque Almansa con la violinista Judith Mateo y su grupo. La próxima cita ya viviremos los preámbulos del final de la presente edición. Sus protagonistas serán la banda del guitarrista blusero Víctor Aneiros, que ha invitado a la cantante canadiense Julie Guravich, al armonicista Mingo Balaguer y al saxofonista murciano Patxi Valverde. En la segunda parte, tiempo para una cantante joven que ya tiene un lugar asentado en el mundo del jazz, además de ser la hija de una de las mejores vocalistas del género de las últimas décadas. Se trata de China Moses, hija de la señora Dee Dee Bridgewater. Una noche sin duda muy prometedora, para la que los habituales de Jazz San Javier estarán dispuestos a disfrutar al cien por cien. Y nosotros se lo contaremos en OPINAR. 21 julio 2013  

Iturralde, acompañado por el alcalde de San Javier y el director del festival (foto: Goio Villanueva)
Iturralde, acompañado por el alcalde de San Javier y el director del festival (foto: Goio Villanueva)

 


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