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ANDRÉS GARRIDO


Abdón Alcaraz y su grupo cubano-español (foto: Goio Villanueva) Abdón Alcaraz y su grupo cubano-español (foto: Goio Villanueva)
 

XVI FESTIVAL DE JAZZ

Boleros, flamenco, guajiras, sonidos sufís y jazz en la inauguración de San Javier

Dhasef Youssef en un momento de interpretación sufí (foto: Goio Villanueva)
Dhasef Youssef en un momento de interpretación sufí
(foto: Goio Villanueva)
 

El pasado año recordábamos la heroicidad del Festival de Jazz de San Javier, por mantenerse activo a pesar de los tiempos difíciles que se viven, que vivimos todos. El cartel que esta XVI edición ha presentado refleja ese ánimo de lucha por continuar siendo un referente en los veranos europeos. Y lejos de cualquier atisbo de menoscabo, de derrota, Jazz San Javier mantiene su lucha para continuar y hacerlo con la misma dignidad que en pasadas ediciones. Es más, en esta ocasión los abonados al mismo han crecido, así como el presupuesto. En consecuencia, a nadie puede extrañar que un cartel como el que presenta para esta XVI edición logre estar a igual altura que en pasados años. Ha sido costoso y difícil pero, como indicaba su director Alberto Nieto en la presentación, se ha logrado una vez más. 

El pianista murciano Abdón Alcaraz, disfrutando y haciendo disfrutar al público con su espectáculo (foto: Goio Villanueva)
El pianista murciano Abdón Alcaraz, disfrutando
y haciendo disfrutar al público con su espectáculo
(foto: Goio Villanueva)
 

Siempre es una responsabilidad abrir un festival como el de San Javier; sobre todo, porque hay que dejar una buena atmósfera para lo que vendrá después. También, porque el artista se juega su prestigio si no llegara a hacer una buena apertura, como acometer un buen cierre. En esta ocasión, la responsabilidad de la apertura recaía en un músico de la tierra: el murciano Abdón Alcaraz. Un joven pianista que ya posee una dilatada trayectoria; sobre todo, en la búsqueda de fusionar el flamenco con el jazz. No es nada nuevo, pero sí es sabia nueva y fresca como ha venido demostrando con el primer premio del Festival Internacional del Cante de Las Minas de La Unión, hace unos años atrás, en la modalidad de Mejor Instrumentista. También con su gira nacional e internacional, a raíz de editarse su primer disco “Rekiavik”. 

Enrique Heredia, El Negri, que tuvo un clamoroso recibimiento (foto: Goio Villanueva)
Enrique Heredia, El Negri, que tuvo un clamoroso recibimiento (foto: Goio Villanueva)

Para esta apertura del XVI Jazz San Javier, el pianista Abdón Alcaraz se presentó con un selecto grupo e invitados para presentarnos su más reciente grabación, realizada entre Cuba y Madrid bajo el título de “Bolero flamenco”. Todo un compendio de ambos géneros, que Alcaraz ha sabido unir con el jazz en esa su búsqueda de nuevas fronteras musicales. Un grupo que integran el también murciano Miguel Ángel Orengo, en la batería; Lázaro Issaqui y Paco Botía, en las percusiones y palmas; Verónica Sobrinos, cante; Mara Luna, al baile; el gran Jorge Reyes, al contrabajo; y el saxofonista y flautista Gautama del Campo. Junto a ellos, la invitación y participación de Enrique Heredia “El Negri” y Miguel Bustos, ambos interpretando con su voz excelentes versiones de “Contigo aprendí” y “Decir adiós”. 

El cantante argentino Miguel Bustos (foto: Goio Villanueva)
El cantante argentino Miguel Bustos
(foto: Goio Villanueva)

“La casona”, “Bolerenco” y “Podría ser mejor” despertaron en el público una aceptación inmediata hacia esta fusión de estilos que llevan a cabo Abdón Alcaraz y sus músicos, que igual nos situaban en los cantes de Levante español que al poco nos encontrábamos en el Tropicana cubano (en el que, por cierto, Jorge Reyes habrá tocado con Iraquere en muchas ocasiones), cuyo resultado es un espectáculo de gran calidad. 

No es la primera vez –ni será la última– en la que el flamenco y los ritmos cubanos se abrazan. No están tan lejanos el uno del otro y Alcaraz ha sabido sacarles nuevos caminos, como dejó patente en más piezas de este su nuevo disco “Bolero flamenco”, tales como “Gitana”, “Nos separó la luz” o “Longina”, que interpretaron Alcaraz y Verónica Sobrinos recordando su participación en el festival de jazz de Cuba el pasado año, a raíz de la cual nació la idea de “Bolero flamenco”. 

El contrabajista cubano Jorge Reyes (foto: Goio Villanueva)
El contrabajista cubano Jorge Reyes
(foto: Goio Villanueva)

Tras la aparición de Enrique Heredia “El Negri” que nos dejó dos piezas de su arte interpretativo con “Mía” y “Contigo aprendí”, “Cubanita” recogió el testigo; una bulería que compuso el pianista murciano durante su primera visita a la Perla del Caribe. Resultó todo un espectáculo visual gracias a la bailaora Mara Luna, que llevó a cabo una recreación de esta “Cubanita”. 

Y el final llegó con otro invitado: el argentino Miguel Bustos. Su interpretación de la conocida “Decir adiós” fue el broche perfecto para un concierto que nos llevó por los caminos del bolero, la guajira, los cantes flamencos y el jazz en una fusión perfecta y “muy bonita”, como rezó parte del público asistente a este concierto de inauguración del XVI Jazz San Javier, a cargo del pianista murciano Abdón Alcaraz y su grupo, junto con sus invitados: el cubano Jorge Reyes, Enrique Heredia “El Negri” y el argentino Miguel Bustos. Una actuación que el público que se dio cita en el auditorio del Parque Almansa acogió con respeto y admiración. Sin duda, Abdón Alcaraz tiene un brillante futuro y en esta apertura del XVI Jazz San Javier lo ha demostrado. 

La bailaora Mara Luna puso imagen a este espectáculo (foto: Goio Villanueva)
La bailaora Mara Luna puso imagen a este espectáculo (foto: Goio Villanueva)

Pues en la línea habitual de Jazz San Javier, el segundo concierto de esta jornada inaugural nos trasladó a otros mundos musicales. Su artífice fue el músico tunecino afincado en París, Dhafer Youssef, que regresaba con su cuarteto a este festival tras su primera visita de hace dos años. Ya entonces Youssef asombró a propios y extraños con su sabia mezcla de la música sufí y ribetes jazzísticos que ofrecen un resultado, cuando menos, místico y abrumador en esa adaptación del out (típico laúd de Túnez) a otras corrientes musicales. 

Para esta su segunda visita, Dhafer Youssef traía nuevo proyecto y nuevos músicos: Kristjan Randalu, al piano; Phil Donkin, contrabajo; y el baterista Chander Sardjoe. Con esta formación, el tunecino Youssef volvió a desplegar un primer toque de espiritualidad musical con “Aya” para, casi de inmediato, atacar una pieza rítmica y trepidante “Hayastan Dance”, que nos mostraba a un músico en constante evolución. Sus influencias no sólo se sitúan en la música tradicional de su país y del Mediterráneo, sino que abarca un amplio espectro que transcurre por diversos países del globo (como por ejemplo la India) en piezas como “Suraj”, que configura un resultado muy enriquecedor a nivel musical. 

Conforme transcurría el concierto, Dhafer Youssef y su cuarteto transitaban por senderos ricos en matices a través de temas como “Louage (Elegy Odd)” o “Khamsa”, que provocaban en el espectador la sensación de estar viajando por esos países que la música describía. Sin lugar a dudas, lo que nos demostró el músico tunecino es su progresión musical en estos dos años de ausencia de San Javier. Una progresión que ha ganado en matices y fronteras, aunque tal vez ello le haya llevado a ser un poco menos generoso en sus conciertos en relación a su primera visita a este festival. Su actuación duró apenas 45 minutos y el público se quedó como extrañado de que resultara tan escaso. Por ello pidió, de manera inequívoca y urgente, que diera más y no se hizo mucho de rogar. Pero, en efecto, 45 minutos es mucho menos de lo que se espera de un músico de su categoría (mínimo hora y diez minutos). Ciertamente desconozco los motivos para ese comportamiento, pero no gustó mucho al público, que le perdonó igualmente de inmediato por su rápida respuesta. Aún así, Dhafer Youssef no deja de ser ya uno de los grandes en la música de fusión, con esa particularidad de acercar más al gran público los aires orientales con los de Occidente. 

En resumen, esta jornada de apertura del XVI Jazz San Javier nos volvió a presentar conciertos de contrastes musicales, en los que los boleros, el flamenco, las guajiras, la música sufí y el jazz se entremezclaron para volver a atrapar a los presentes. Por cierto, la noche resultó algo fresquita en lo meteorológico; circunstancia poco habitual en las dos últimas décadas veraniegas por estas tierras murcianas, que baña en sus costas el Mediterráneo. 

La próxima cita promete estar a un mayor nivel, si es que a estas alturas del acontecer de los músicos se puede afirmar este aspecto. En Jazz San Javier hemos sido testigos de que ninguno de ellos se desfonda; todo lo contrario, todos se crecen y dan lo mejor de cada uno. El viernes 5 de julio nos espera un primer concierto con el contrabajista israelí, Avishai Cohen Quartet, para cambiar en el segundo concierto de estilos y de sensaciones. Sus protagonistas serán Alain Pérez - Julio Montalvo & The Cuban Collective, en una producción del propio Jazz San Javier, con parte de los mejores músicos cubanos residentes en España. No nos negarán que sobre el papel –y conociendo a estos músicos– se presenta como una jornada seductora. Se la contaremos en OPINAR. 1 julio 2013  

El nuevo cuarteto del tunecino Dhafer Youssef (foto: Goio Villanueva)
El nuevo cuarteto del tunecino Dhafer Youssef.(foto: Goio Villanueva)

 


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