Portada Opin@r

Portada Opin@r

Portadilla Nº 1
Cultura, Ciencia y Sociedad
Sección General


SANTIAGO DEL VALLE


Políticos ortográficamente incorrectos

La Ortografía de la Lengua Española publicada por la Real Academia en junio de 1999, revisada y apoyada solemnemente por academias de la lengua de veintiún países americanos, reúne el mayor consenso alcanzado nunca para la defensa y definición de una norma común para uso del español.

El texto recuerda en su prólogo que la Real Academia ha elevado a la categoría de objetivo prioritario en los estatutos vigentes "velar por que los cambios que experimente la lengua española en su constante adaptación a las necesidades de sus hablantes no quiebren la esencial unidad que mantiene en todo el ámbito hispánico".

Y los académicos celebran, como uno de los logros del español, que es el idioma dotado de mayor coherencia en la aplicación de sus normas lingüísticas y fonéticas.

Para todos los que utilizamos este idioma como medio de comunicación y trabajo, ello debería ser motivo de tranquilidad. Pero, mucho cuidado: el periodista que aplique al pie de la letra todas las normas ortográficas puede tener graves problemas.

Las normas ortográficas del español precisan que "el fonema fricativo velar sordo se representa por j ante cualquier vocal y por g ante e e i". Es decir, palabras como jarra, jeta, jirón, júbilo, gente, girar.

Este criterio no es nuevo y no debiera pasar inadvertido que choca con una resolución aprobada en el Parlamento Español. La coyuntura política impone sus propios criterios y legalmente la provincia más occidental de España se ha convertido en excepción jurídica contra el criterio de las academias.

No recomiendo a ningún colega en medios audiovisuales que respete las normas del castellano cuando deba leer el nombre de Girona. Y tampoco que escriba Llirona o Yirona cuando quiera transcribir en castellano el nombre de aquella hermosa ciudad.

El debate sobre la toponimia está tan cargado de pasión que podría ser impopular señalar lo evidente.

Pero supongo que corresponde a alguien restablecer la coherencia a este asunto: o el Parlamento remedia el entuerto y se ajusta a los criterios lingüísticos y académicos del español; o la Real Academia aprueba alguna excepción a sus propias normas.

La mayoría de las lenguas adaptan la toponimia procedente de otros idiomas con dos criterios: el uso histórico consolidado y la compatibilidad o aproximación fonética. Por ello no debe molestar a nadie en Jaén que en gallego su ciudad se convierta en Xaén. Ni a los coruñeses que, según los franceses, vivimos en La Corogne. O a los suizos que de Vasel hagamos Basilea.

La ortografía de la Real Academia incluye en su apéndice 3 una lista de topónimos con uso histórico consolidado en el último siglo y medio. Se remonta desde el diccionario de Madoz hasta la relación oficial de Entidades Locales publicada por el Ministerio de Administraciones Públicas en 1998 donde, recuerda la academia, "figura la relación oficial de tales entidades con los nombres que éstas han preferido registrar".

La Academia propone usos históricos consolidados en español para algunas poblaciones cuyo nombre legal ha sido incorporado de otros idiomas peninsulares. Es una toma de posición discreta pero importante; una llamada de atención sobre un cierto complejo de culpa que responsables políticos parecen arrastrar en relación con algunos asuntos del Estado.

Quién le iba a decir a Fraga, cuando usaba tirantes con la bandera española, que un gobierno de su partido habría de retrasar la aprobación de la nueva matrícula europea sólo para evitar el compromiso de imponer la E con las estrellas. Pero no es sólo un asunto nuestro.

El caso es que algunos policías portugueses en la frontera de Ourense multan ya a los españoles que no llevan la matrícula europea. Entienden que si hay unas normas están para cumplirlas. Son coherentes pero políticamente incorrectos.

Las academias americanas del español, por el momento, no pueden ponernos las multas que algunos se merecen por obligarnos a todos a circular con el idioma de todos incumpliendo reglamentos.

 


OPI


Portada  Portadilla Nº 1  Cultura, Ciencia y Sociedad  Sección General


© OPIN@R.
© Cada uno de los autores de los artículos o fotografías.

Las personas interesadas en publicar sus colaboraciones en OPIN@R o ponerse en contacto con la Redacción,
tienen a su disposición la siguiente dirección de correo electrónico:
Teclee esta dirección en su programa de correo electrónico